Hace poco más de un mes el mundo observó con desazón como el actual presidente de los Estados Unidos de Norte América, Donald Trump anunciaba el retiro de ese país del Acuerdo de París sobre el cambio climático, para “renegociarlo” al considerarlo perjudicial para los intereses de E. U.

El acuerdo de París, es un convenio marco de la Convención de la Naciones Unidas sobre el cambio climático, el cual se alcanzó el 12 de diciembre de 2015 en Francia. El acuerdo incluye un plan de acción para intentar mitigar el calentamiento por debajo de los 2 grados centígrados que se proyectan para 2020. Los principales objetivos del acuerdo, según el Consejo de la Unión Europea son:

Objetivo a largo plazo: Limitar el calentamiento Global por debajo del 2° C y redoblar los esfuerzos para bajarlo a 1.5° C.

Contribuciones: Cada país presentó planes nacionales de mitigación del calentamiento global.

Ambición: Los gobiernos acordaron comunicar cada 5 años sus contribuciones para fijar objetivos más ambiciosos.

Transparencia: También acordaron comunicarse unos a otros y a la sociedad el grado de cumplimiento de sus objetivos para garantizar la transparencia y la supervisión.

Solidaridad: la Unión Europea y otros países desarrollados seguirán financiando la lucha contra el cambio climático para ayudar a los países en vías de desarrollo tanto a reducir sus emisiones, como a aumentar la resiliencia ante los efectos del cambio climático.

El acuerdo entró en vigor 30 días después de que se reunieran las condiciones (ratificación por al menos 55 países que representen el 55% de las emisiones de gases de efecto de invernadero en el planeta) es decir el 4 de noviembre de 2016. A pesar que el presidente de Estados Unidos ha manifestado que su salida será inmediata lo cierto es que no podrá solicitar oficialmente la salida del acuerdo hasta 2019, es decir 3 años después de su entrada en vigor.

En el mes de junio, en segundo debate, la plenaria de la Cámara de Representantes del Senado de la República de Colombia, aprobó el proyecto de Ley que busca implementar el convenio ya firmado por Colombia, el cual aún está pendiente de sanción presidencial.

Según el “World Resources Institute” Estados Unidos a cifras actuales emite aproximadamente el 14% de los gases de invernadero, (cuando Colombia, por ejemplo, emite el 0,43%) como uno de los países más contaminantes es verdaderamente preocupante el gigante del Norte no se comprometa con los acuerdos.

Por su parte China que emite el 25% de las emisiones globales, si se comprometió a seguir los lineamientos del acuerdo. Luego a pesar de que una de las principales razones de Trump, para hacer a su país dejar el acuerdo, fue que el mismo compromete la competitividad económica de Estados Unidos, frente a países como el nombrado gigante asiático, este argumento queda sin aparente fundamento teniendo en cuenta que China también ha firmado el mismo.

Finalmente, lo que buscan acuerdos de esta índole, es garantizar la supervivencia y condiciones de vida de la población humana, a corto, mediano y largo plazo en el planeta. Luego su importancia reside en preservar la existencia de la especie y de nuestro ecosistema, además de las ventajas económicas y de mercado que iniciativas y empresas que adelanten proyectos que contribuyan a la mitigación del cambio climático, por medio de la disminución de emisiones, se espera tendrán en todos los países firmantes de la convención.

Si es de su interés puede acceder a más información relacionada aquí

Elaborado por: Jaime Alberto Rueda Vega

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